Este atractivo se encuentra a 68 km de la ciudad de San Juan. Es un paisaje de gran belleza y muy interesante para visitarlo por sus peñascos que contienen pinturas rupestres, entre los que hay figuras de animales, etc. Los mismos datan de la época prehispánica.
Las provincias del norte aún mantienen sus costumbres ancestrales que podremos apreciar en su música, baile, celebraciones como así también en su gastronomía y artesanías. Con el desarrollo del turismo en la región, la artesanía ya forma parte de sus ingresos económicos y como tal se ha trazado la denominado ruta de los artesanos que conecta al visitante con la cultura y producción local. Así, tejidos en lana de alpaca, tapices multicolores, ponchos, alfombras, instrumentos musicales y tallas en piedra y madera son algunas de las artesanías elaboradas con técnicas ancestrales, que se encuentran a lo largo de la ruta.