Como todos los años el carnaval de Gualeguaychú, continúa con su festejo que comenzó en enero, continuando febrero, y hasta el primer día de marzo. Este en unos de los mayores orgullos de Entre Ríos, por haber podido trascender las fronteras a través de su magnífico carnaval. Con escuelas de samba que se preparan durante todo un año, mucha música, color y ritmo tropical, que incitan a cualquiera a prenderse de este evento lleno de alegría.

Cada noche en su corsódromo cientos de personas desfilan durante seis horas, con trajes de increíbles colores, carrozas diseñadas para deleitar nuestros ojos, con gran sensualidad de sus bailes al ritmo de la mejor fiesta pagana. El Carnaval de Gualeguaychú es el espectáculo con más convocatoria en todo el país durante la temporada de verano. Más de 250 mil espectadores asisten todos los años y por eso se convirtió en el Carnaval del País. Un gran orgullo para los argentinos.
El Corsódromo, que se inauguró en 1997, es un escenario al aire libre con capacidad para 35.000 personas. Está ubicado en el Parque de la Estación y cuenta con una pasarela de desfile de 500 metros de largo por 10 metros de ancho. El Corsódromo tiene sectores V.I.P. con terrazas, sillas y mesas, tribunas con ubicación individual, instalaciones sanitarias, servicios gastronómicos, sonido digital, seguridad, salidas de emergencia y áreas de estacionamiento. Inicios de este carnaval Desde fines del siglo XIX Gualeguaychú, al igual que otros pueblos de la provincia, tuvo en sus corsos la máxima expresión de alegría y diversión colectiva. En un principio, se desarrollaban por las tardes porque la ciudad no contaba con adecuada iluminación. Alrededor de 1930, se construyó en el centro de la ciudad una enorme pasarela de madera donde actuaban las orquestas, murgas y conjuntos. En las décadas siguientes, años 30 y 40, se impusieron las murgas tradicionales que cantaban sus canciones y eran autoras de sus propias letras. La irrupción de las murgas con cornetas de caña y papel enterró a las ingeniosas murgas cantadas, con lo que el corso comenzó a languidecer lentamente. Para mediados de la década del 70, parecía que el carnaval de Gualeguaychú no tenía nada más para ofrecer. El gran estallido se produjo en 1981 cuando las comparsas de Gualeguaychú dieron un salto en la elevación de su calidad que alcanzó un brillo muy cercano al actual. Sitio de interés: Gualeguaychú turismo