
Muchos de nuestros platos tradicionales vienen de distintas cocinas colonizadoras (españolas) y corrientes migratorias. De esa cocina europea heredada, los argentinos modificamos gran numero de recetas típicas al incorporar alimentos indígenas. Un plato riquisímo que se consume en distintas provincias de la Argentina es el locro: este es un guiso de trigo o maíz con porotos, chorizo, patitas y orejas de cerdo. Los ingredientes que se utilizan para su preparación es la cebolla, tomate, ají, picante y pimentón que se agrega al locro unos minutos antes de servirlo.