Caminos de fe en el Noroeste argentino. La “Mamita del Cerro”


En varias localidades de la provincia de Jujuy, ubicada al noroeste de la Argentina, adoran a la Virgen de Copacabana del Abra. Llegada la Semana Santa, los peregrinos de las Yungas, los Valles, la Puna y la Quebrada de Humahuaca, se disponen a viajar a Punta Corral, lugar del santuario donde se vive la fe y devoción por la “Mamita del Cerro”.

Son cuatro los senderos definidos para arribar al santuario, con diferentes exigencias, por los que miles de promesantes que arriban a Jujuy para esta singular fecha, emprenden el camino. El ascenso por Tumbaya, pueblo al que arriba la Virgen en el anochecer del Domingo de Ramos, es de 22 kilómetros por un sendero que se abre sobre el lecho del río Punta Corral; el sendero por Tunalito, un poco más arriba del empalme de la RN 9 con la RN 52, es más angosto y empinado y se extiende 11 kilómetros por la ladera de uno de los cerros, mientras que el camino desde Tilcara es más ancho, más cómodo pero un poco más extenso, de 25 kilómetros.

Según el camino elegido, los peregrinos suelen caminar de 8 a 12 horas, atravesando ríos y trepando laderas de varios cerros. El caserío de Punta Corral está ubicado por detrás de la cadena de cerros que se observa en la margen izquierda del Rio Grande, entre Tilcara y Tumbaya, a 3.600 m.s.n.m., en un lugar ventoso donde golpean las nubes.

Desde Maimará está la cuesta más difícil, subiendo por la Paleta de Pintor, se pasa por el cerro Amarillo, El Churqui y las Doce Vueltas. La vista desde este lugar hacia la profundidad de la Quebrada de Humahuaca y el Nevado del Chañi es imposible olvidar.

Asi, año a año, una tradición que enorgullece a los jujeños, y a todo aquel fiel, a su “Mamita del Cerro”.

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La Ciudad de Corrientes cumple 426 años

La ciudad de las Siete Puntas celebró el pasado 3 de abril, 426 años de su fundación. Con una arraigada herencia, la cultura revive en su atesorado Patrimonio Urbano Arquitectónico. Como capital de la provincia homónima invita a recorrer todo su esplendor.


La ciudad de Corrientes celebra sus 426 años este mes de abril, con una reivindicación de los pueblos originarios. Ubicada en pleno litoral de la Argentina, sus tradiciones, sus costumbres y su gente son su legado más importante, además de los hermosos paisajes que lucen desde esta capital de la provincia homónima.

En plena cuenca del Plata, la provincia de Corrientes está rodeada por los ríos Paraná y Uruguay, y eso la convierte en una de las zonas de pesca más importantes del país. Año a año, los amantes de este deporte   llegan hasta sus aguas para participar de torneos y fiestas que homenajean tan preciado recurso. Y como no podía ser de otra forma, gran parte de la gastronomía está conformada por dorados, surubíes, tarariras, bogas y pacúes, los cuales se asan a la parrilla o son introducidos en elaborados platos, tanto fríos como calientes. Además, aportan a estos sabores tradicionales la mandioca y la caza menor.

La capital de la provincia ha consolidado su protagónico rol en el litoral argentino con una ubicación estratégica en el corazón del MERCOSUR, y un fuerte movimiento de bienes y servicios. También aporta su estrecha vinculación con la Universidad Nacional del Nordeste cuyo rectorado se halla en esta ciudad, y otras universidades que tienen una amplia influencia en la Región Litoral.

La proyección de Corrientes se ve reflejada en el espacio, en su casco original de valor Patrimonial Urbano Arquitectónico, en su trazado en damero, en sus edificios singulares -los que están y los que ya no están-, en su estructura urbana actual, en sus barrios, su sistema de Plazas y Espacios Públicos, en el imaginario colectivo de lo que fue ayer, es hoy y será siempre.

Se percibe en su gente, en su cordialidad “mate en mano”, en sus instituciones, en la lengua guaraní, en sus tradiciones, mitos y leyendas, en la música, el chamamé y el carnaval, en la educación en todos sus niveles, en las letras y las artes, en la actividad productiva y de servicios e industrial, y en la búsqueda constante de una mejor calidad de vida.


Un poco de historia

La Provincia de Corrientes  comienza a escribir su historia, cuando el 3 de Abril de 1588, el adelantado Juan Torres de Vera y Aragón, desembarca en Punta Arazatí y funda la cuarta ciudad, un poblado bautizado como San Juan de La Vera de Las Siete Corrientes en el recodo del Paraná, formado por siete puntas de tierra que avanzando sobre el cauce del río, producen otras tantas corrientes de agua: Punta Aldana, Punta Yatictá, Punta Arazá ó Punta Mitre, Punta San Sebastián, Punta Tacurú: o Punta Isiry, Punta Tacuara y Punta Arazatí.

Esta configuración del lugar de emplazamiento, unido al nombre de su fundador, determinó su primitiva denominación de San Juan de Vera de las Siete Corrientes.

“San Juan de Vera de las Siete Corrientes” o “simplemente Corrientes como Capital de nuestra Provincia”, es una bellísima ciudad ribereña con “payé”, que tiene como telón de fondo al majestuoso río Paraná, definido como “el Balcón de la Ciudad” por las Costaneras General San Martín y Juan Pablo Segundo,  por  las siete puntas apreciadas desde el río y el Puente General Manuel Belgrano el que la une y hermana aún más con la vecina Ciudad de Resistencia – Capital de la Provincia del Chaco.

Idiosincrasia del litoral

Los ingredientes que sobresalen en la cocina de esta tierra colorada hablan claramente de las raíces de este pueblo. Marcados por una fuerte impronta de rasgos guaraníes, sus platos y entremeses están muy ligados a los recursos naturales y actividades rurales que se desarrollan en la zona.

Corrientes posee una diversificada oferta de alojamientos turísticos hoteleros y extra hoteleros y brinda todos los servicios necesarios para hacer su visita más placentera, ofreciendo traslados, guías especializados, alquiler de embarcaciones y equipos para la práctica de todas las modalidades de Pesca Deportiva, con alternativas para los diferentes perfiles de turistas.

Cómo llegar


  • Desde Buenos Aires las vías de acceso son las rutas nacionales 9, 11 y 16, y el Puente Zárate-Brazo Largo.
  • En dirección noreste se conecta con Misiones a través de las rutas 12 y 14.
  • Corrientes cuenta con tres aeropuertos internacionales y nueve aeródromos. Se recuerda que el Aeropuerto de Corrientes permanecerá cerrado por tareas de reparaciones desde el 21 de Abril y durante tres meses, y los vuelos se concentrarán en el Aeropuerto Internacional de Resistencia.
  • Se ha habilitado en el año 2012 el Aeropuerto del Ibera en Mercedes, con vuelos que se estan gestionando para restablecer y operar con tres frecuencias semanales que unen: Buenos Aires – Reconquista – Mercedes.
  • La provincia posee también con una red ferroviaria de aproximadamente mil kilómetros, que sale desde Buenos Aires y permite el acceso a Paraguay y Brasil.

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Escapada a Chilecito en La Rioja


Chilecito es la segunda ciudad en importancia de La Rioja, aunque en sus calles, paseos, casas y monumentos persiste la típica calidez pueblerina, y además de ser la base ideal para visitar los principales atractivos de la provincia, su casco urbano es también un centro turístico por valores propios.

Chilecito es cabecera del departamento homónimo, ubicada en el Valle Antinaco-Los Colorados, encerrado por los cordones de la Sierra de Velasco al este y la Sierra de Famatina al oeste.

A la idiosincrasia de su gente se suman historia, tradiciones y el desarrollo de esta pujante urbe del noroeste argentino que tuvo la primera filial del Banco Nación y Casa de la Moneda del país, y ahora posee la mayor producción de vinos de La Rioja, mientras en febrero La Chaya bendice los frutos en cada carnaval.

La gastronomía, la cultura, la historia y la hospitalidad de su gente se complementan con los atractivos de esta urbe fundada en 1715, hoy rodeada de extensos viñedos y olivares y con unos 53 mil habitantes.

Al hacer una escapada a Chilecito cualquier lugar es bueno para caminar relajado por las arboledas que protegen del fuerte sol riojano, en particular la Plaza Caudillos Federales, con las diagonales del Torrontés y de Los Tilos, desde las cuales se puede observar al oeste las nieves eternas en la cima del Famatina.
Frente a esa plaza central del pueblo devenido inexorablemente en ciudad está la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús y Santuario Diocesano de Santa Rita, que es la patrona de la ciudad que originalmente llevó este nombre.

También en torno a ese paseo arbolado están la primera sucursal del Banco Nación, inaugurada en mayo de 1892, y la sede de la Universidad Nacional de Chilecito.
La plaza es además un sitio tradicional para la Bendición de Frutos que inaugura La Chaya y que corresponde al tradicional carnaval riojano, que se realiza cada mes de febrero.


En una de sus laterales se encuentra un mercado regional y de artesanías, donde se pueden conseguir vinos artesanales, tejidos, trabajos en cuero y madera de algarrobo y cardón, y degustar el original alfajor de crema de vino torrontés, único de Chilecito.

Durante Semana Santa y los fines de semana largos, en el centro de la plaza funciona otra feria artesanal, y hay una tercera en el paseo frente al Cristo del Portezuelo.
Este monumento, obra del escultor riojano Alejandro Carrizo, tiene 17 metros  de alto y está frente al Parque Municipal Arturo Marasso, con su base en un portezuelo al que se llega tras subir 200 escalones.
La escalinata tiene en sus laterales terrazas cubiertas con 4.000 cactus de variadas especies, con algunas plantas traídas de México, Guatemala, Sudáfrica, Namibia y Estados Unidos.

Otro de los varios sitios turísticos para visitar en Chilecito es el Museo Molino San Francisco, que atesora elementos representativos de la cultura, el arte y las actividades productivas de la zona.
Otro museo emblemático es Samay Huasi, que fue casa de descanso de Joaquín V. González, el más ilustre chileciteño y más joven gobernador de La Rioja, además de destacado personaje de la historia política y académica argentina.

Fuera del trazado céntrico, tras la cruzar la Ruta Nacional 40, está el Museo de la Minería "Dr. Santiago Bazán", conocido como Museo del Cable Carril.
Este museo funciona precisamente en la estación base del cable carril más largo y más alto del mundo, que se extiende por 36 kilómetros hasta los 5.000 metros sobre el nivel del mar, y que fue utilizado para extraer oro de la mina La Mejicana en la primera mitad del siglo pasado. Hoy día, este lugar es un importante destino del turismo minero.

La gastronomía, como en todo el noroeste argentino, es una experiencia para todos los sentidos, porque en sus cocinas se preparan verdaderas fiestas de colores, aromas y sabores.
En Chilecito, la mesa tiene una fuerte impronta regional y abundan platos tradicionales como locros, humitas, pastelitos y empanadillas, elaborados con productos propios de la zona, además de recetas innovadoras con identidad propia, como las costeletas a la riojana o el mencionado alfajor de mousse de torrontés.

Con la inauguración de su primer hotel casino 5 estrellas, de 50 habitaciones, a fines de 2013, Chilecito dispone ahora de 1.250 camas en todas las categorías de hospedajes.


Desde Chilecito también se pueden realizar excursiones a diversos lugares como la Cuesta de Miranda, la Mina La Mejicana, el Parque Nacional Talampaya, Laguna Brava, la Cuesta del Pique o Faldeos del Famatina y los principales viñedos de la provincia de La Rioja. Fuente Télam

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Escapada a la Costa Atlántica: Cariló


Cariló es una ciudad especial para turistas que buscan servicios residenciales, tranquilidad, entretenimiento y placer entre el mar y el bosque. Tres mil metros de costa ofrecen relax en las playas de la Costa Atlántica Argentina.

Cariló es una pequeña ciudad al norte de Buenos Aires con gran parte de su territorio protegido como reserva. Se trata de uno de los destinos más exclusivos de la Costa Atlántica Argentina, con servicios hoteleros y gastronómicos de primera calidad y un clima que permite disfrutar de cálidos días de playa rodeado de calma y al resguardo de enormes médanos, aún en temporada de otoño.

Ubicado a sólo 360 kilómetros de la capital argentina, entre el mar y el bosque, el viajero encontrará el placer, la tranquilidad y el entretenimiento que estaba buscando. Este destino ofrece cabalgatas, vehículos 4x4 y cuatriciclos para los más aventureros. Un pintoresco paseo de compras, de arquitectura alpina, se alza en el centro de la pequeña villa, con comercios de comida, artesanías, ropa y salones de té, con abundante variedad de tortas elaboradas con frutos cultivados en la zona.

A Cariló se accede por Ruta Nacional 11 o por la entrada del Boulevard Divisadero, junto a la localidad de Valeria del Mar. Con una reserva natural, la ciudad se extiende en tres mil metros de frente marítimo y caminos por el bosque para el avistaje de la flora y fauna local, así como la arquitectura de las casas escondidas tras las arboledas.

Las calles de la ciudad permanecen aún en estado natural, muy lejos del asfalto y entre grandes pinos podrán encontrarse los más exclusivos hoteles, aparts, cabañas y departamentos preparados con todos los servicios para que el descanso sea completo. También se encuentran casonas de elementos nobles como madera y piedra. La casa Grunwald es una muestra típica que todos deben visitar.

Crecimiento turístico


El nombre de Cariló, que en la lengua mapuche significa “médano verde”, tiene su historia basada en un estanciero de la región cuyos terrenos llegaban hasta el mar y decidió forestar los médanos de su propiedad. La vegetación comenzó a crecer y avanzó sin cesar ha hacia la costa, por lo que en 1945 la localidad tomó esta extravagante denominación por sus características terrestres. Incluso, hace poco más de 10 años fue declarada de interés por la Provincia de Buenos Aires, por la protección del paisaje y el desarrollo ecoturístico.

Con el correr de los años, la infraestructura turística de gran categoría comenzó a crecer en su extenso territorio boscoso, y con un respeto primario hacia el entorno natural se erigieron hermosas residencias, exclusivos alojamientos y el atractivo paseo comercial, al que se acercan visitantes de otros balnearios cercanos.

Para los amantes de las caminatas, yendo por la costa se llega en minutos a las localidades de Valeria del Mar, Ostende y Pinamar, ciudades balnearias que exhiben sus propios encantos, en una franja armoniosa de la costa atlántica, caracterizada por la combinación de atractivas construcciones, el mar y la vegetación abundante.

Actividades y salidas


  • Para el deleite de los paladares resultan imperdibles una visita a la clásica confitería y restaurante La Verbena; las parrilladas de La Pulpería; la comida italiana de Cattalina; y, los chocolates patagónicos de Abuela Goye, entre otros.
  • Hemingway es uno de los paradores de la playa más solicitados donde se juegan deportes playeros, como beach voley y rugby de costa.
  • También en la ciudad hay otros paseos y excursiones, como travesías en 4x4, cabalgatas, cicloturismo, caminatas o safaris fotográficos por la playa y el bosque.
  • Si bien las avenidas Divisadero y Boyero son las más transitadas, calles como Castaño, Avellano, Calandria, Casuarina y Cerezo tienen la mayoría de los comercios. Están allí el Paseo de las Victorias, Las Alondras, Cariló Plaza, el Paseo del Manzano, el Paseo Epuyén, el Paseo de las Terrazas, el Paseo de la Aldea, y el Paseo de los Avellanos, entre otros.

Apartado

Desde Cariló se recorre también Valeria del Mar; y, la exclusiva Ostende, donde durmió en un viejo hotel el autor de El Principito, Antoine de Saint Exupéry. También se encuentra allí la histórica casa que construyó el ex presidente argentino Arturo Frondizi, en 1935, con objetos y fotos de este personaje de la historia nacional.

Cómo llegar a Cariló


  • En auto, desde la Ciudad de Buenos Aires a Cariló se toma Ruta Nacional 2, y las Rutas Provinciales 63, 11 y 56.
  • En avión, hay vuelos de cabotaje a Villa Gesell durante enero, febrero y marzo. Luego se hace la conexión vía terrestre hasta Cariló que son 10 kilómetros.
  • Para una opción más económica hay un tren desde la estación Plaza Constitución en Buenos Aires hasta la Estación Divisadero de Pinamar (Ruta 74, kilómetro 1,5).
  • Las distancias desde Mar del Plata, 120 kilómetros; Córdoba, 1.127; Santa Fe, 828; y Ushuaia, 3.500. fuente Turnoticias

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Museos argentinos al rescate de la memoria

Los museos argentinos resguardan la historia y la cultura del país, preservando los valores de memoria e identidad. Los hay para todos los gustos de turistas: arte contemporáneo, deportes, vinos, antigüedades.

Los museos son fieles registros del devenir de los pueblos. Su objetivo es cultivar la memoria histórica, fiel reflejo de la idiosincrasia local. Los museos temáticos, como los arqueológicos, automovilísticos, o los especializados en hielo o vino, son un invaluable registro de una cultura en constante movimiento, y una excelente oportunidad para conocer la historia argentina desde adentro.


Algunos están ubicados en escenarios de impactante belleza natural, otros brillan inmersos en cosmopolitas urbes. Se trata de pequeñas salas construidas a base de grandes esfuerzos, antiguas casas pueblerinas que fueron cuna de famosos personajes y modernas edificaciones dotadas con equipamientos de última tecnología. Un amplio abanico de opciones, por las más variadas propuestas temáticas llevan a caminar entre barricas de roble, pistas de baile, hielos continentales y viejos autos.

Algunos recintos para resguardar la memoria histórica son:

- Museo de la Memoria de Rosario (Santa Fe) recientemente destacado por la relatora especial sobre los derechos culturales de la Asamblea General de la ONU, Farida Shaheed, quien presentó en el Consejo de Derechos Humanos de la Asamblea General de las Naciones Unidas un informe sobre procesos de preservación de la memoria histórica.
Más información: http://www.museodelamemoria.gob.ar/

- Espacio Cultural Nuestros Hijos (Buenos Aires) es el lugar de las Madres de Plaza de Mayo que funciona dentro del predio de la ex ESMA (Av. del Libertador 8151). Llamado Nuestros Hijos, en honor a los desparecidos en la dictadura militar, irrumpe en la historia con el peso incuestionable de su propia historia con el objetivo de reavivar la identidad. Durante todo el año ofrece exposiciones, talleres comunitarios y visitas guiadas. Más información: http://nuestroshijos.org.ar/

Museos al norte

Albergue de milenarias tradiciones y sede de culturas precolombinas, la región Norte del país ofrece al viajero en Tafí del Valle, provincia de Tucumán, un Museo de Mitos y Leyendas, para descubrir la profunda relación que los hombres mantenían con el viento, la tierra y las estrellas. Está compuesto por numerosas esculturas, pinturas y relatos vinculados a creencias populares, y posee extravagantes imágenes como la de Yastay -padre de los animales- representado por un ser humano con patas de guanaco.

En Amaicha de Valle, el principal culto se hace a la Pachamama y por eso, a cielo abierto tiene un espacio que la homenajea. Impulsado por el artista Héctor Cruz, invita a recorrer grandes construcciones en piedra y llamativos dibujos.


En Salta, otros de los imperdibles es el Museo de Arqueología de Alta Montaña, protagonista de un invalorable hallazgo en las cumbres del volcán Llullaillaco, donde la cultura inca realizaba ceremonias rituales. Situado en Mitre 77, abre sus puertas de martes a domingos, de 9 a 13 y de 16 a 21. Con seis salas permanentes, resguarda como sagrado tesoro  los cuerpos momificados de tres niños ofrendados a más de 6 mil metros de altura para intermediar entre el pueblo y los dioses.

Museo de vinos

La región de Cuyo, famosa por sus extensas plantaciones de uvas y centenarias bodegas, no podía más que ofrecer un exclusivo Museo del Vino, único en Sudamérica, que permite conocer las originales formas de elaboración de finales del siglo XIX hasta la actualidad. Situado en el departamento mendocino de Maipú, a 16 kilómetros de la ciudad Capital, está a cargo de una de las empresas más reconocidas a nivel internacional como es La Rural. Ahí el turista puede disfrutar de degustaciones, secretos y un moderno winebar.

Sierras cordobesas


En la provincia de Córdoba, se encuentra uno de los refugios que cuenta la vida de Ernesto “Che” Guevara. Fue allí donde vivió desde los 4 a los 16 años, en una humilde vivienda de la localidad de Alta Gracia.  Sitio que desde 2001 fue convertido en Museo, en honor a quien fuera uno de los protagonistas de la Revolución Cubana. Ahí se encuentran fotos, documentos, fragmentos de discursos y hasta un busto, realizado por el artista plástico Luis Hourgras. También algunas pertenencias, como un juego de ajedrez, los primeros palos de golf y una réplica de la bicicleta con la que recorrió 4 mil kilómetros.

En Villa Carlos Paz, otra galería exhibe la pasión de una vida. El Museo de Clásicos es una vasta colección que comenzó con pequeños juguetes y hoy exhibe más de 2 mil piezas a escala, que incluyen autos de calle y competición, camiones, motos y hasta tanques de guerra. A escasos minutos, en la localidad de San Antonio de Arredondo, se ubica el Museo de Resina con las más diversas formas que puede tomar el material, un lugar donde aprender la técnica artesanal de modelado y adquirir llamativas piezas todo el año.

Tesoros patagónicos

En El Calafate (Santa Cruz) se encuentra el primer Museo del Hielo, con un cine 3D y un innovador glacio-bar. Creado para concientizar sobre la importancia de los glaciares, ofrece una arquitectura de vanguardia frente al imponente Lago Argentino. Tiene un costo de U$S 18.

En la provincia de Chubut, Comodoro Rivadavia es la sede del Museo del Petróleo, por encontrarse allí el pozo desde donde salió el primer chorro de oro negro en el país. Creado por el directorio de YPF en 1987, pasó a manos de la Universidad de la Patagonia cuando la firma se privatizó. En él se ven antiguas maquinarias y la evolución que la industria fue desarrollando.

En la región más austral, el Museo del Fin del Mundo, con valiosas piezas de expediciones y naufragios. El edificio fueguino funcionó hasta 1976 como sede del Banco Nación. Y entre las salas se ven los elementos de un auténtico almacén de ramos generales, lo que fue una cárcel construida por los mismos presos en 1902, y una amplia colección de fauna autóctona con más de 180 especies de aves.

Pasiones en Buenos Aires

- En tierras bonaerenses, uno de los más atractivos museos está dedicado al Automovilismo, en la ciudad de Balcarce, cuna de Juan Manuel Fangio, quíntuple campeón mundial de Fórmula 1. Entre grandes copas, trofeos y especiales vestimentas, el recorrido atraviesa rampas que emulan pistas de carrera hasta seis diferentes niveles.

- Si de fanatismos argentinos se trata, en el colorido barrio porteño de La Boca, se erige el Museo de la Pasión Boquense. Ubicado dentro del estadio del Club Boca Juniors, sorprende al visitante con una experiencia en 360 grados que recrea una ruidosa salida a la cancha.
- En el barrio de San Telmo, el Museo Argentino del Títere, creado en 1983, muestra muñecos en madera, goma espuma, papel maché y cartón.

- En la Academia Nacional del Tango (Rivadavia al 800), una especial galería hace honor al clásico 2x4, con módulos que van siguiendo el desarrollo de este arrabalero estilo musical y llamativos objetos, que van desde un sombrero de Gardel, hasta el piano de Agustín Bardi.

- En el Tigre existe un circuito por la historia del Mate, una costumbre nacional que se lleva a todas partes. En diferentes salas se ven colecciones en calabaza, madera y porcelana, se proyectan videos de las cosechas y, para las degustaciones, hay un bar.

El más nuevo y moderno museo

En la balnearia Mar del Plata, recién se inauguró el MAR el museo más grande y moderno del país con 7mil metros cuadrados.

Inauguró el pasado mes de enero con la muestra Espíritu Pop, un homenaje al movimiento artístico que irrumpió durante la década del 60 en la Argentina, en torno al enigmático Instituto Di Tella y otros ámbitos.

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