Turismo en la Ciudad de Buenos Aires

La ciudad de Buenos Aires, capital de Argentina, es sin dudas un destino imprescindible en todo recorrido turístico por Latinoamérica. Es una urbe cosmopolita que ha crecido muchísimo como destino de viajes, tanto en lo que a turismo y ocio se refiere, también por motivo de viajes de negocios, por trabajo o salud, como sede de reuniones, congresos, ferias y eventos internacionales.


Tiene muchísimo para ofrecer a los turistas que la visitan, además de una gran oferta cultural y actividades para realizar durante el día y por las noches, por lo cual el turista siempre estará en constante actividad. Asimismo, hay que destacar que la oferta de alojamientos es muy amplia y variada, por lo cual siempre podremos encontrar hoteles económicos donde hospedarnos, que sean lindos y confortables y, que estén muy bien ubicados cerca de los atractivos principales y redes de transporte.

Buenos Aires está ubicada sobre la margen derecha del Río de la Plata, y es por ello que también es conocida con el apelativo de “la reina del Plata”.

Lejos de reflejar su apariencia original, el aspecto actual de Buenos Aires se encuadra dentro de un brillante eclecticismo arquitectónico y paisajístico que se inspiró tanto en estilos netamente europeos como en la combinación de los mismos. Así, al pasear por las calles porteñas, podremos apreciar en su arquitectura urbana edificios en estilos art-nouveau y art-decó.

Es una ciudad que atrapa a los turistas por su intensa actividad nocturna, cuna del Tango y un núcleo destacado en América Latina por la cantidad, calidad y variedad de espectáculos, cines, teatros, exposiciones, movimientos underground, y eventos artísticos.


Si bien posee numerosos barrios que la componen con sus importantes atractivos propios, la amplitud y diversidad de los mismos, nos obliga a seleccionar aquellas áreas más representativas para conocer durante nuestro viaje por Buenos Aires. Así, en esa lista debemos destacar el barrio de Retiro, San Nicolás, Monserrat, San Telmo, La Boca, Puerto Madero, Recoleta, Palermo, Boedo.

Como lugar turístico imprescindible y desde donde podemos iniciar un city tour por la ciudad porteña, hay que mencionar la Plaza de Mayo, que es la zona fundacional y núcleo político de la ciudad y del país. Este espacio público tiene forma rectangular, y es allí donde se encuentra la Casa Rosada, sede del Poder Ejecutivo, también está la Catedral Metropolitana donde descansan los restos del General San Martin, el histórico Cabildo y otros emblemáticos edificios.

La Avenida Corrientes donde se encuentra el Obelisco, es una de las principales arterias de Buenos Aires, y constituye un destacado paseo a toda hora, inclusive por las noches, ya que tiene una gran actividad, con librerías, teatros, cafés, bares, restaurantes que funcionan hasta tarde, por ello es conocida como “la calle que nunca duerme”. Varios museos, galerías de arte, shows de tango, boliches, incluso para la comunidad gay se suman a la oferta turística de Buenos Aires.

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Mar de las Pampas: la Slow City argentina

Bajo el lema de “ciudad sin prisa”, Mar de las Pampas es uno de los tesoros más preciados de la Costa Atlántica, a sólo cuatro horas de Buenos Aires.  Destacada por exclusivos spa y un sofisticado circuito gourmet, también es destino para la aventura y los deportes de playa.


Un paraíso de amplias y despobladas playas, entre enormes pinos, acacias y eucaliptus, espera por los visitantes a menos de cuatro horas de la ciudad de Buenos Aires. Se trata de Mar de las Pampas, una ciudad en la que, a diferencia del resto que componen la Costa Atlántica, el turista encontrará el entorno natural necesario para desconectarse de todas las preocupaciones. Recomendado para un merecido break de primavera, para renovar energías en pintorescos complejos de cabañas que se mimetizan con el mágico bosque.

Como estandarte de la tendencia Slow City, en esta pequeña y novata urbe costera es obligatorio bajar la velocidad de los motores y disfrutar así del silencio, apenas alterado por el sonido de los pájaros o el romper de las olas en el mar. Un remanso natural donde es prioridad la protección del medio ambiente. Con sólo por un centenar de familias residentes, ofrece completos alojamientos en estilo rústico y una amplia cartelera gastronómica para degustar platos de mar, recetas de comida internacional y los mejores dulces regionales.

Mar de las Pampas, enclavada sobre la ribera del mar Argentino, se ubica a unos ocho kilómetros de la citadina Villa Gesell. Con un clima templado y de escasas lluvias, ofrece al viajero entretenidas actividades como paseos a caballo o en sulky, salidas en bicicleta, excursiones en 4x4 y serpenteantes senderos para trecking. Las dunas son el sitio elegido de los más aventureros, donde también se puede practicar sandboard. Ya en el mar, diferentes deportes náuticos como windsurf, esquí acuático y wakeboard.


Según cuenta la historia, fue hace más de 50 años cuando tres emprendedores del rubro inmobiliario compraron los principales lotes que hoy componen esta particular urbe. El terreno estaba virgen, cubierto por cordones de médanos y despoblado de toda biodiversidad, por lo que la primera premisa fue la forestación de toda la zona. El trabajo fue arduo, pero finalmente dio sus frutos. Dicen que luego de plantar un millón de árboles entre álamos, sauces y eucaliptus, así como originales olivos de bohemia y pinos mexicanos, el desértico paisaje se convirtió en un encantador bosque, que atrajo a diferentes especies de aves y el sueño de las primeras familias que llegaron para quedarse.

Turismo exclusivo

Las escasas edificaciones que componen esta encantadora localidad de la provincia de Buenos Aires, en plena llanura pampeana, respetan un mismo estilo. Minimizando al máximo el impacto para el ambiente, suelen ser bajas y construidas con materiales típicos de la zona. Lejos de los grandes rascacielos, es posible encontrar diferentes complejos de cabañas y bungalows, donde se ofrecen servicios de alta gama y exclusivos spa. Con un original diseño urbano que respeta la particular topografía de médanos y valles boscosos, el destino se posiciona como uno de los grandes tesoros de la Costa Atlántica.

Para encontrar el máximo relax, algunas opciones tienen piscina climatizada, solarium, baño finlandés, ducha escocesa, y originales tratamientos como gemoterapia y chocoterapia. Otros complejos ofrecen shiatzu, un baño turco, tomar una clase de acqua gym o probar el nuevo Circuito de Vinoterapia, que invita a sumergirse en una barrica de roble.

Datos a tener en cuenta

- La velocidad máxima de tránsito en auto es de 30 km/h y la mayoría de los carteles invitan al visitante a caminar. Este transitar sin prisa es una de las principales características que hacen único al lugar.
- En las extensas playas no hay carpas o estructurados balnearios, sólo un parador donde encontrar lo necesario para disfrutar de un día soleado, con espectáculos musicales durante el verano.
- De igual forma, es imposible encontrar una casa de comidas rápidas, la mayoría de los restaurantes ofrecen elaborados platos caseros.
- Por decisión de la comunidad tampoco fueron instaladas antenas de telefonía celular dentro de la zona urbana, salvo a 300 metros de los pobladores. Una situación que podrá incomodar el primer día, pero que el viajero sabrá apreciar en lo queda de su merecido descanso.
- La ciudad cuenta con el Primer Parador Turístico de la provincia de Buenos Aires accesible para personas con capacidades limitadas.


Paseos imperdibles en Mar de las Pampas

- Una de las mejores formas de conocer el entorno es en bicicleta. Ideal para disfrutar la naturaleza en su estado más puro, por callecitas sin rumbo que a veces obligan a desandar camino.
- Otra de las opciones son las salidas a caballo para dar rienda suelta a la aventura, sin la necesidad de ser un experto. Algunas de las excursiones llevan hasta el famoso Faro Querandí o hasta las inmediaciones de la laguna Mar Chiquita, en cercanías de Santa Clara del Mar. Los guías son baqueanos del lugar que revelarán leyendas y secretos, con salidas tanto de día como en las noches de luna llena. El faro de 54 metros aún funciona como vigía de los marineros, e invita a subir 276 escalones en caracol para apreciar una imperdible panorámica.
- Además, un variado circuito gastronómico invita a disfrutar platos de mar o río, entre lenguados, tiburones y salmones. Algunos sitios orecen las mejores pastas de estilo calabrés, una verdadera cerveza artesanal y un exquisito hot cake de camarones; o unas imperdibles costillas de cordero flambeadas al ron.
- Para los amantes del pique, la propuesta ideal es un día de pesca embarcada o con línea de flote en la laguna Salada Grande de General Madariaga, donde poder sacar grandes ejemplares de pejerrey, así como tarariras, bagres, dientudos y chanchitas. Allí, está el Club de Pesca y Náutica donde hay dormitorios para alquilar y una amplio sector de camping, con servicios de parrilla y sanitarios.
- En el centro, se pueden comprar artesanías, dulces regionales, ahumados y alfajores.

Cómo llegar a Mar de las Pampas

- La localidad de Mar de las Pampas se ubica al sur de la ciudad de Villa Gesell, sobre la ruta 11.
- Una de las alternativas es el tren, que sale desde Constitución -en Buenos Aires- y llega a la vecina Pinamar desde donde tomar un ómnibus, taxi o transfer (www.ferrobaires.gba.gov.ar).
- En colectivo, lo mejor es ir hasta Villa Gesell.
- Y en avión sólo se accede en temporada estival mediante la empresa Sol. fuente Turnoticias

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De turismo por la Región de Cuyo

Tres provincias componen la región cuyana: San Juan, San Luis y Mendoza, cuyas capitales son ciudades aptas para todo tipo de turismo. Paisajes inolvidables, cultura ancestral y modernidad identifican esta importante región del país, donde las montañas y el vino son los protagonistas.

En lengua indígena, Cuyo significa “país de los desiertos”, ubicada hacia el oeste de  Argentina, la zona es rica en volcanes nevados, altas cumbres y las vastas travesías que se extienden desde la cordillera  de los Andes hasta la porción más austral de las sierras pampeanas.

Está integrada por tres provincias: Mendoza, San Juan y San Luis. Hasta el año 2012, La Rioja formó parte de esta zona, hasta que por razones estratégicas se incluyó en la zona Norte. El cuyo es un territorio único donde se conjugan los yacimientos paleontológicos, el famoso Aconcagua, reservas naturales y los valles de clima ideal  para el cultivo de la vid.


Provincia de Mendoza


Cuna de los mejores vinos Malbec de la Argentina, Mendoza seduce a miles de visitantes de todo el mundo por ser el portal de acceso al cerro Aconcagua -el denominado “Techo de América”-; numerosos centros termales a la vera de la Cordillera; el centro de esquí Las Leñas, y los ríos Mendoza y Tunuyán, el primero de ellos apreciado por sus excelentes condiciones para rafting. Una metrópolis de raíces coloniales que conjuga modernidad e historia en plazas, museos y edificios.

Es considerada “la tierra del buen sol y el buen vino”, en clara alusión a la gran producción vitivinícola que caracteriza a todo el territorio provincial y al excelente clima que la caracteriza todo el año, con temperaturas medias, escasas lluvias y muy pocos días de viento. Una ciudad que cuenta, además, con todos los servicios de las grandes urbes y una amplia oferta gastronómica, recreativa, comercial y cultural.

Las primeras exploraciones de los españoles en el Cuyo argentino se remontan a mediados del siglo XVI. Fue en 1561 cuando Pedro del Castilla fundó la “Ciudad de Mendoza del Nuevo Valle de La Rioja”, en el actual Departamento de Guaymallén y luego trasladada más al oeste. Una zona que era entonces habitada por la cultura Huarpe, la cual rápidamente se integró a la población inmigrante.

La creación de la urbe obedeció a la necesidad de establecer un punto de descanso para el cruce de la Cordillera de los Andes, en el camino comercial que unía el Río de la Plata con Santiago de Chile. Desde allí, San Martín encabezó a principios del 1800 la Expedición Libertadora de Perú y Chile. Años más tarde, la zona sufrió un devastador terremoto que obligó a la construcción de una Ciudad Nueva.

Imperdibles

- El principal paseo de artesanos de la ciudad se encuentra en la Plaza de las Artes, desde 1987 con la presencia de 150 puestos todos los sábados y domingos. Otro de los destinos que exhibe las producciones locales es el Paseo Mitre, que alberga a más de 50 artesanos y microemprendedores.
- Las Ruinas de San Francisco, es otro de los sitios que logró mantenerse en pie tras el terremoto, donde se visita un Centro de Interpretación que rescata el patrimonio local.
- Una de las mejores vistas panorámicas de la urbe capitalina, las acequias que la caracterizan y las montañas que la rodean, se encuentra en la Terraza Jardín Mirador, ubicada en el séptimo piso de la Municipalidad local, donde todos los jueves -en temporada estival- se ofrecen diversos conciertos.
- La Enoteca de Mendoza se encuentra en el Centro Cívico de la ciudad y es el único testimonio arquitectónico existente de la vieja Escuela Nacional de Vitivinicultura, casa formadora de los primeros viticultores enólogos.
- Una de las travesías recomendadas es el vuelo en parapente sobre la ciudad y sus alrededores desde el cerro Arco, ubicado a 1640 metros de altura.


Provincia de San Juan


Situada en pleno corazón del Valle de Ullúm, la Capital de San Juan, se distingue por sus paisajes de rústica belleza, completa infraestructura en servicios turísticos, excelente calidad de productos regionales y  abundantes riquezas tanto culturales, arqueológicas como paleontológicas, en sus alrededores. Más conocida como La Ciudad de las Estatuas, por sus monumentos en memoria de grandes figuras de la historia argentina, se recuesta apacible sobre la cordillera andina.

Envuelta por altos picos, y repleta de arroyos, ríos, quebradas y valles, representa el destino perfecto para descansar, disfrutar los soleados días que abundan casi todo el año y aventurarse en actividades como cabalgatas, travesías 4x4, escalada, trekking, ala delta y pesca, por sólo nombrar algunos de ellos. Incluso, en invierno con la posibilidad de admirar blancas postales de nieve. Un espacio donde la cultura y la modernidad logran mantener el equilibrio justo.

La ciudad de San Juan tiene la particularidad de haber sido reconstruida en dos oportunidades. Cuando llegaron los españoles convivieron en paz durante un tiempo con las comunidades huarpes. De a poco las tierras fueron apropiadas. La primera fundación data de 1562 por Juan Jofré con el nombre de San Juan de la Frontera. Primero, una terrible inundación obligó el traslado unos kilómetros más al sur. Y edificada casi por completo a comienzos del siglo XX, un terremoto en 1944 la volvería destruir por completo. Desde entonces las antiguas construcciones de adobe fueron reemplazadas por modernas antisísmicas.

Paseos

- Uno de los paseos que no puede faltar en ningún itinerario local es el recorrido guiado por las principales bodegas que constituyen la Ruta Nacional del Vino, en dirección a Mendoza. Para conocer y descubrir todos los secretos de elaboración y cosecha.
- El Dique de Ullúm está preparado con la mejor infraestructura de servicio. Además de regular los canales de riego y generar energía, es un sitio ideal para el turismo recreativo y deportivo, a escasos 20 kilómetros de la ciudad.
- Al noroeste, el Parque Nacional San Guillermo, y más al sur sorprende al viajero el gran mirador hacia el universo en el Parque Nacional El Leoncito.
- Otros sitios encantadores son la Quebrada de Zonda, y el imperdible Parque Natural Provincial Ischigualasto -más conocido como Valle de la Luna.


Provincia de San Luis


La provincia de San Luis invita al turismo extranjero y local a disfrutar los 365 días del año la energía positiva que genera una placentera estadía entre las sierras, con cálidas temperaturas, caudalosos ríos, profundos valles y cordiales pobladores. Representa dentro de la región de Cuyo una escapada imperdible para quienes buscan entretenimiento, relax, aventura o diversión.

Su capital asombra al recién llegado con un trazado colonial y un valioso patrimonio histórico en pleno corazón de la antigua población. Fundada por los españoles en 1594, representó un hito de suma importancia para el camino real entre Santiago de Chile y el Virreinato del Río de la Plata. Y alusión a estas épocas hacen los alrededores de las plazas Pringles e Independencia.

Recorridos por la capital

- Para visitar está el Colegio Nacional Juan Crisóstomo Lafinur con aplicaciones Art Noveau, la Iglesia Catedral y el Antiguo Templo de Santo Domingo de la primera década del XVII.
- Las Terrazas del Portezuelo, donde funciona la nueva Casa de Gobierno, el primer edificio público ecológico del país en un predio de 20 hectáreas. Tiene un sistema de iluminación inteligente, recicla residuos y tiene una planta propia de tratamiento de agua.
- Como toda gran urbe, San Luis tiene la peatonal Rivadavia para las compras, y en el concurrido boulevard Illia se encuentran la mayoría de los pubs y restaurantes.
- También la cultura y el arte convocan al público en el Centro Cultural Puente Blanco; en el Centro Artesanal San Martín de Porres, se fabrican alfombras tejidas únicas en su tipo; y, la diversión está en las salas de juego temáticas y los casinos.

Comidas típicas de la región de Cuyo


El cuyo es especialista en chivo a las brasas, chanfaina (guiso hecho con bofe ,morcilla y asadura de cerdo), asado con cuero, locro, chichoca o charque de berenjenas, y las más ricas tortas fritas.
El rey es el cocho -como lo llaman en San Juan- o ñaco -como le dicen en Mendoza-. Es un alimento nutritivo sin discusión que consiste en una especie de harina, hecha con trigo o maíz tostados en la callana y molidos en piedra, se cocina con leche o agua y se le agrega azúcar a gusto. Fuente Turnoticias

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De Turismo por el Valle de Guanchín

Los hermosos paisajes que posee nuestro país y su variada geografía nos invita a disfrutar del turismo de aventura, de diversas actividades que motivan a cualquier turista amante de la vida al aire libre.


Por ejemplo; en la provincia de La Rioja, la naturaleza muestra caprichos de belleza extraordinaria, donde las quebradas se apropian del silencio y el aire puro inunda el corredor que bordea la comunidad de Guanchín, única por sus tierras dedicadas a nogales y membrillos sobre las faldas del Famatina, conectando Chilecito y Sañogasta.

La localidad de Guanchín está ubicada a 1400 m.s.n.m, y se accede desde Chilecito, por la Ruta Provincial Nº 15, recorriendo 18 Km. por su pintoresca Cuesta, donde nos aguarda la amabilidad y siempre dispuesta atención de su gente. En la zona se puede practicar el trekking, camping y pesca de truchas.

Por estas tierras el silencio se adueña del amanecer convirtiéndose en un destino ideal para el disfrutar del turismo de aventura. El recorrido incluye, a partir de la ruta provincial 14, e iniciando el viaje desde Chilecito, las localidades de Santa Florentina, Las Talas, Las Higueritas y siguiendo el cauce del Río Amarillo, que más adelante toma el nombre de El Durazno.

Este hermoso valle es un lugar turístico por excelencia de clima fresco debido a su altura y proximidad al nevado. La humedad ambiente y los ríos con aguas permanentes favorecen la vegetación autóctona y la transforman en una zona ideal para el cultivo de nogales y frutales, donde membrillos, castañas, ciruelas y duraznos, son utilizados para la elaboración de exquisitos dulces caseros.

Recorrido natural

Por un camino pintoresco, se cruza una planicie árida donde encontramos la Tambaría del Inca, cuyo camino comienza a ascender la sierra entre jarillas y otros arbustos. En su parte más alta comienza la cuesta de Guanchín, con un sinuoso camino que atraviesa una angosta quebrada pedregosa, con bosques de acacias y algarrobos en las hondonadas, hasta arribar al valle con hermosas vistas preparadas para captarlas en una postal única desde la cuesta.

Sobre el final de esta maravillosa cuesta, se llega al poblado de Guanchin de unos 250 habitantes, donde el cultivo de nogales le otorgan singular belleza y un aroma muy especial, mientras que el camino que conduce al pueblo forma un delicioso corredor bordeado por membrillares. Abundancia ictícola sobre los ríos cercanos como el Rodado, otorgan un condimento más a la hora de decidir un destino tan particular. Fuente Tur Noticias

Cómo llegar

- Desde Buenos Aires hasta La Rioja Capital en auto son 1.167 kilómetros, a través de las Rutas Nacionales 9 y 60, y la Ruta Provincial 5.
- Uno de los accesos desde Chile es el Paso Internacional Pircas Negras, el cual permanece cerrado algunas épocas del año. Un poco más alejado está el Paso Internacional San Francisco.
- En la ciudad Capital hay un aeropuerto internacional que opera vuelos directos desde Buenos Aires.

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Tigre: donde se despidió Leopoldo Lugones


Historias de amor y sombras familiares rodean la muerte del escritor argentino Leopoldo Lugones, nacido en 1874 en Villa de María, provincia de Córdoba. Según cuentan; un viernes 18 de febrero de 1938, se quitó la vida con cianuro en una hostería del Delta del Tigre. Desde entonces muchas fueron las razones que se buscaron, pero sólo las paredes de aquella habitación guardan el verdadero secreto.

Según el relato de los dueños del recreo “El Tropezón” la hostería escenario de ese último día de vida de Lugones, ubicado en el cruce del río Paraná de las Palmas con el Canal La Serna, una hombre elegante y misterioso bajó de una lancha pasado el mediodía, tomó una habitación sin identificarse y luego de dar un paseo por el parque, pidió una ginebra, una jarra con agua y que lo despertaran para la cena. Desde aquel momento, no volvió a ser visto hasta que uno de los empleados lo encontró esa misma noche ya sin vida, envuelto en sábanas, entre la cama y la pared.

Si bien la hostería funcionó durante décadas desde 1929, la habitación donde se alojó Lugones siempre se mantuvo intacta. El sitio se encuentra a una hora y media yendo en lancha desde la Estación Fluvial de Tigre, al norte de la provincia de Buenos Aires. Y, aunque está cerrado actualmente, se convirtió en un punto histórico de Buenos Aires hasta donde llegan curiosos y seguidores del autor de obras como “La guerra gaucha”.

Paseo imperdible en Tigre


El Puerto de Frutos es una de las zonas más visitadas de la ciudad y hasta donde se acercan locales y turistas. Abre todos los días de la semana desde las 10 hasta las 18, y los sábados, domingos y feriados se extiende hasta las 19. Se trata de un gran mercado donde se comercializan mantas, muebles, adornos en caña y mimbre con productos de la zona, como así también maderas nobles de las islas, dulces, licores y mieles caseras, una amplia variedad de plantas y flores, así como frutas y artesanías.

Para llegar a Tigre

En caso de haber alquilado un auto al llegar a la Ciudad de Buenos Aires, puede accederse de manera rápida y directa por autopista.
- Uno de los paseos recomendados incluye el traslado en el famoso Tren de la Costa con salidas diarias cada menos de una hora y haciendo conexión desde Retiro.
- También hay minibuses que hacen el viaje mediante reserva anticipada. El entretenimiento está sólo a escasos minutos de las grandes torres y el ruido de la capital. Basta elegir el camino y comenzar a disfrutar.
- Una vez en la ciudad, se puede acercar a la Estación Fluvial y comenzar a palpitar ya el oleaje que lo trasportará a unos días de descanso, deportes náuticos y entretenimientos. Hay varias lanchas o catamaranes preparados especialmente para trasportar a los pasajeros a las distintas islas que conforman el Delta, con salidas durante todo el día.

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Campanópolis, escapada en Buenos Aires

En Buenos Aires hay muchos lugares para conocer, incluso hasta rincones desconocidos por los habitantes locales.
Así, si viajamos a Gonzales Catan, ubicado a unos 30 km de la ciudad Buenos Aires, podremos conocer Campanópolis, una aldea medieval con castillos, molinos, torres y callejuelas construida por Antonio Campana en un terreno de 20 hectáreas.


Nadie sabe con exactitud cuántos edificios contiene pero sí que existen 836 llaves que abren sus puertas. 

Aunque la zona de González Catán, en el partido de La Matanza, es una de las zonas más humildes del conurbano Bonaerense, y por cierto nada turística, Campanópolis luce excéntrica en el lugar.

Campana recuperó las tierras que antes fueron un basural, plantó más de 10 mil árboles y construyó esta aldea con su propio esfuerzo y comprando objetos en remates. Después de la muerte de Campana, la ciudadela en la que nunca ha vivido nadie, quedó en manos de sus hijos.

Debido a que su creador logró rescatar una parte del patrimonio arquitectónico de la Argentina de fines del siglo XIX y principios del XX, Campanópolis ha sido declarado sitio de interés cultural para la Nación.

Como llegar 

En el km 31,200 de la Ruta 3 (unas diez cuadras por la calle Bariloche hasta el fondo, donde unas rejas a mano izquierda marcan la entrada a Campanópolis), en González Catán. Campanopolis.com.ar

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Se viene el Festival Mundial del Tango en Buenos Aires

Del 13 al 27 de agosto, la Ciudad se viste de tacones y sombreros arrabaleros. En diferentes salas y espacios públicos se lleva a cabo el Festival y Mundial de Baile, una convocatoria ineludible para expertos y aficionados del 2x4.


Una verdadera celebración del género en sus diferentes vertientes: conciertos, fiestas y milongas con música en vivo, conferencias, exhibiciones temáticas, espectáculos, presentaciones de libros, cine, clínicas, ronda de negocios, clases y seminarios de baile, muestras permanentes y la gran competencia mundial de baile en las categorías “Tango Salón” y “Tango Escenario”.

Sin lugar a dudas el Festival de Tango Buenos Aires consolida objetivos: La valoración y recuperación de obras y estilos históricos, la renovación del repertorio, la inclusión y el cruce de lenguajes diversos y es al mismo tiempo la gran vidriera de la actividad anual tanguera y un enérgico y provocador generador de propuestas artísticas y culturales que enriquecen año a año el patrimonio cultural y la agenda de la Ciudad.

Disfrutar del Tango

El tango funciona como un imán para el turismo. Es uno de los espectáculos más pedidos y por ello la Ciudad ofrece en cada barrio una propuesta distinta. Milongas, exhibiciones en las calles y tentadoras cenas con show incluido, por entre 100 y 300 dólares.

Además de ver a los artistas en escena, se podrá disfrutar de platos regionales destacados como un asado de carne vacuna, así como de la mejor gastronomía internacional. Siempre acompañados por las mejores copas de vino. Los mismos hoteles ofrecen paseos y visitas guiadas donde ser parte de esta cultura.

Rincones tangueros

Entre los recorridos emblemáticos y casi obligados se encuentran la calle Caminito, en La Boca; la tumba de Gardel, en el Cementerio de la Chacarita; la milonga de Plaza Dorrego, los domingos desde las 18, junto al Mercado de Antigüedades en San Telmo; el Museo Mundial del Tango y Academia Nacional, así como el Monumento, en Puerto Madero;  y, la Vereda del Tango, donde se pueden practicar los ocho pasos básicos sobre el contorno de los pies dibujados en el piso, en Avenida Callao 1078.

Y si de barrios especialmente tangueros se trata, Boedo es uno de ellos. Allí se encuentra la famosa esquina de “San Juan y Boedo”, inmortalizada por Homero Manzi en Sur. Y entre los lugares a visitar sobre la avenida que lleva este nombre está el Teatro, el café Margot donde degustar picadas con una sidra o cerveza tirada, el restaurante Esquina Osvaldo Pugliese, la Escuela de Baile, y el café Florida, donde se daban cita algunos de los más importantes compositores. También la "Esquina Homero Manzi", una típica tanguería porteña y el bar Esquina Sur.

El barrio del Abasto es el que lleva al visitante tras los pasos de Gardel, un recorrido que incluye su antigua casa y el pasaje que lleva su nombre, donde se erigió un monumento. También el tradicional bar "El Progreso", la tanguería donde funcionaba el Chanta Cuatro, uno de los favoritos del Zorzal; el "Paseo del Fileteado" (Juan Jaurés al 700); y, el Pasaje Zelaya, donde se exhiben en las paredes partituras, letras y retratos de él. Finalmente, las casas de Osvaldo Pugliese (Av. Corrientes 3742) y Aníbal Troilo (Cabrera 2937).

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Turismo arquitectónico por Buenos Aires

Al caminar por las calles porteñas y si levantamos la vista hacia arriba, vamos a descubrir otra mirada de Buenos Aires que nos ofrece hermosos paisajes arquitectónicos llenos de historia.


Como todas las grandes ciudades, la city porteña refleja en sus calles y barrios su origen e idiosincrasia, plasmada a través de la arquitectura. Buenos Aires invita tanto a turistas locales como al turismo extranjero, a conocer casonas, iglesias, museos, bancos y teatros construidos con diversos estilos que le dan un marcado aire cosmopolita y que dejan entrever las más profundas raíces de la colonización y posterior inmigración europea.

Con toda esta riqueza arquitectónica, a la vez exótica y variada, la ciudad porteña permite a sus visitantes caminar mirando el cielo para descubrir secretos que suelen no ser percibidos en medio del trajín de la urbe. Incluso, para los más aventureros, las calles proponen desandar camino en bicicleta una soleada tarde de domingo, para evitar el gran tránsito. Los circuitos y atractivos son diversos, y se extienden por los típicos barrios. Desde el aire sureño de La Boca y San Telmo, hasta las versiones más glamorosas de Retiro y Recoleta.

Paseando por Buenos Aires podremos descubrir edificios significativos y famosos como el Teatro Colón o la Catedral Metropolitana, pero también existen otros menos conocidos que le dan originalidad. Muchas de estas obras arquitectónicas llevan al viajero hacia el modernismo como el Yatch Club Argentino en Puerto Madero, el racionalismo del teatro Gran Rex, la versión contemporánea de las torres Catalinas, y las tendencias más recientes que se evidencia en obras como el Museo Xul Solar o el Malba de Palermo.


Como muchas otras ciudades, Buenos Aires comenzó siendo una cuadrícula de escasas manzanas, sobre la orilla del Río de la Plata. El desarrollo fue acompañado por el transporte, se fueron sumando cuadras y cada avenida tomó una temática diferente. Avenida Corrientes, como sede de teatros, cafés y librerías; Avenida de Mayo, la gran vía rica en edificaciones con la impronta del art nouveau, muchas de ellas destinadas a edificios públicos, hoteles, como el tradicional Castelar, desde su nacimiento en Plaza de Mayo hasta culminar en el Congreso de la Nación. Esta construcción es obra de Vittorio Meano, inaugurado en 1906 bajo un academicismo italiano, en el que se destaca la inmensa cúpula de 85 metros.

Por la década de 1930 comenzó la construcción de la 9 de Julio, considerada una de las avenidas más anchas en el espectro de las grandes ciudades, que nace en Retiro y concluye en Constitución. A la altura de avenida Corrientes se yergue el Obelisco porteño y frente a este una curiosidad: un chalet construido sobre un edificio, capricho de un empresario del siglo pasado.

La última gran renovación de la ciudad se hizo en los '90 con la urbanización de Puerto Madero, un  área que había permanecido rezagada y sumó una exclusiva zona de oficinas (Catalinas), viviendas de alta gama y una amplia oferta de bares y restaurantes de exquisito diseño y calidad en los servicios.

La plaza de los pañuelos blancos

Alrededor de la Plaza de Mayo, sede de grandes luchas y movilizaciones, se encuentran algunos de los edificios históricos más importantes. En primer término, la Casa Rosada, sede del Poder Ejecutivo de la Nación desde 1862, a la que se puede acceder entre las 10 y las 20; el Palacio de la Legislatura porteña, inaugurada en 1931 por obra del arquitecto Héctor Ayerza en un estilo academicista francés; el Cabildo histórico, cuya fachada fue reconstruida similar a la de 1810; la Catedral Metropolitana, que data de 1852; y, el edificio del Banco de la Nación, donde se encuentra una de las bóvedas más grandes del mundo, de 50 metros de diámetro por 36 de alto.


Siguiendo por la Avenida de Mayo en dirección a la Plaza del Congreso, se encuentra la Casa de la Cultura (ex diario La Prensa) para apreciar gran parte del patrimonio de principios del siglo XIX, con destacadas obras de arte, escudos y banderas (abierta los sábados de 16 a 17 y los domingos de 11 a 16). Otros de los símbolos son los cafés “Los 36 Billares” y “Tortoni”, donde pasaron artistas como Quinquela Martín, Jorge Luis Borges y Roberto Arlt, y hoy se puede disfrutar de espectáculos de tango y juegos de mesa. Entre los edificios más clásicos está el palacio Barolo, el más alto de la ciudad hasta 1935, diseñado por Mario Palanti e inspirado en la Divina Comedia.

El París del sur

En los alrededores de la Plaza San Martín, en el barrio de Retiro, desemboca la exclusiva avenida Santa Fe. Frente a la plaza se alza el edificio Kavanagh y el ex Hotel Plaza (hoy Marriot), donde, desde una de sus ventanas, Louis Armstrong brindó en 1960 un espontáneo solo de trompeta a la multitud que quería saludarlo. También frente a la plaza nace la peatonal Florida, sobre la cual se encuentra, a la altura de avenida Córdoba, las Galerías Pacífico, imponente construcción hoy refaccionada como shopping. Los palacios Paz y Anchorena son otros que merecen una atenta mirada.

En la intersección de Carlos Pellegrini (barrio de Retiro) y avenida Alvear se asienta también un vistoso núcleos de embajadas, dignas de ver, como la de Brasil y Francia. Luego, siguiendo por avenida Libertador hacia la zona de la Facultad de Derecho (de bellísimo e imponente estilo dórico), y ya dentro del barrio de la Recoleta, se alza el exquisito Palacio Errázuriz-Alvear, sede del Museo de Arte Decorativo. En esta misma área se concentran el Museo Nacional de Bellas Artes (con más de 9 mil obras), el Palais de Glace, originalmente inaugurado como pista de patinaje sobre hielo, y el Centro Cultural Recoleta, de cuya remodelación participaron los arquitectos Clorindo Testa, Jacques Bedel y Luis Benedit. Junto al Centro, se eleva la Basílica Nuestra Señora del Pilar que data de 1720.

Arquitectura colonial

En el barrio de San Telmo decenas de casonas y parroquias conservan su tradicional imagen y la mayoría de sus calles aún mantienen los adoquines. Muy cercano al centro administrativo, se registra en los últimos años una fuerte restauración.


La Plaza Dorrego es la segunda más antigua de la ciudad y cada domingo convoca una gran feria de antigüedades. Sobre la calle Balcarce, se erigen tres edificios importantes: la Iglesia de San Pedro Telmo, el Museo Penitenciario y la Escuela Rawson. Más cerca de la Autopista 25 de Mayo, está el Pasaje de la Defensa y el Museo de Arte Moderno Buenos Aires, donde antes funcionaba una industria tabacalera. Entre las curiosidades está la Casa Mínima, denominada así por su extrema angostura.

Sobre la calle Venezuela al 400 está la casa del virrey Liniers, uno de los edificios más antiguos que quedan en pie, al que es posible asistir entre las 12 y las 18 horas. Y en Venezuela al 200, el clásico Colegio Nacional.

Ya en La Boca, predominan las cantinas italianas y museos como el célebre Quinquela y la recientemente ampliada Fundación Proa. Más cerca del río, en Puerto Madero, se destaca el Centro de Museos de Buenos Aires, donde funcionaba antiguamente la Cervecería Munich. La lista continúa y se hace infinita, pero esta es una buena opción para empezar a andar y ver mucho más. Fuente Turnoticias

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